Vertedero de cadáveres de niñas
Ocurrió en una ciudad rusa y no fue encontrado por recolectores de basura. Pero justo es decir que los cuerpos se hallaron en un vertedero, que es igual a un basurero. Un prostíbulo nada común operaba en esta ciudad, era manejado por la mafia rusa.
En este lugar uno podía solicitar no solo a mujeres de todo tipo, sino a menores de edad, que con frecuencia, eran simplemente chicas huérfanas o personas secuestradas de familias.
A estas niñas no solo las ponían a trabajar más de 20 veces al día atendiendo a hombre tras hombre, sino que además, las sometían a todo tipo de maltrato por parte de los dueños del burdel, gente con fetiches extremos.
Muchas producto de esto, junto a las pobres condiciones higiénicas y la malnutrición, mueren desamparadas. Los cadáveres eran echados a una fosa común. Es así pues, como esto se queda con el lugar número 1: el vertedero de cadáveres de niñas.
¿Quieres saber algo más? Cuando la policía llegó a este lugar, encontraron cuartos con cámaras filmadoras. Es muy posible entonces que muchas de las atrocidades que aquí ocurrieron, fueran expuestas en la antigua web.
Tarro con ojos de niños desaparecidos
¿Sabes qué es lo más aterrador de los asesinos seriales? que no a todos los atrapan. Ocurrió en Illinois, EEUU, durante un periodo de más de 40 años. Varios poblados en el Estado reportaron la desaparición misteriosa de cierto número de niños e incluso, adolescentes.
Como la ya mencionada desaparición entre uno y otro era dilatada por espacio de años, la policía no vio un patrón. Un hombre anciano de 87 años murió y como no tenía familia cercana que se hiciera cargo de sus pertenencias, el Estado tuvo que intervenir, a través de la municipalidad.
En lugar de hacer una clasificación concienzuda de sus cosas, tiraban cajas enteras. Una vez que los recolectores de la basura se pusieron a revisar cuidadosamente cada caja para ver si podían llevarse algún botín, descubrieron el horror.
En una de las cajas mejor selladas, se encontraba un tarro inmenso lleno de ojos, un forense luego informó que eran humanos. ¿Quieres saber cómo supieron, fuera de toda duda, que el anciano fue un asesino serial? Simple: porque el color de muchos de los ojos que había en el tarro, coincidía con el de las fotos de los niños desaparecidos a lo largo de todos esos años.
Bebés muertos

























































